Cuerpo
La estructura que nos sostiene
Si miramos a nuestro alrededor, vemos cuerpos de personas todos profundamente diferentes, a pesar de los intentos desesperados de muchos y muchas para conseguir el cuerpo normativo según la valoración cultural del momento.
Nuestros cuerpos muestran rasgos genéticos ligados a la filogenia, la raza y la familia de quien provenimos, pero a la vez muestran nuestra historia de vida (la nuestra ontogènesi). Son estructuras de tensegridad en las que se reflejan las múltiples compensaciones que hemos tenido que hacer desde el momento en que somos concebidos para «sostenernos» en la vida, literalmente hablando. Como un edificio en que los arquitectos calculan como hacerlo crecer para resistir el peso y compensar las cargas que tiene que sostener en función de su diseño.
Nosotros, las personas, arquitectos inconscientes de nuestro cuerpo, desde el principio de nuestra vida tenemos que sostenernos a pesar de las dificultades por qué pasamos. Dificultades que tienen que ver con la diferencia entre nuestras necesidades profundas y aquello que recibimos y nuestra manera de afrontarlas determinará nuestras compensaciones. También las corporales: en forma de posiciones, movimientos y flujos de energía que, de forma inconsciente en su origen, acaban formando parte de nuestra forma de estar en el mundo (que no de nuestro ser en esencia).
No solo nuestro cuerpo pasa por este proceso de compensaciones: nuestras emociones, nuestra percepción, nuestro pensamiento pasa por el mismo proceso porque ineludiblemente somos una unidad y nos compensamos como un todo. A veces nos cuesta reconocer y aceptar que nuestro cuerpo forma parte de este todo, a pesar de que el sufrimiento en el cuerpo (tensiones, dolor, enfermedad…) nos está indicando que nuestras compensaciones tienen un límite y un precio. Detrás siempre hay malestares profundos que luchan para encontrar una salida diferente y real que tenga que ver con nuestra esencia y nuestras verdaderas necesidades en la vida. Malestares que no solo buscan una compensación para resistir.
